domingo, 14 de abril de 2013

WISH YOU WERE HERE

El título que da nombre a este post es el del disco con el que descubrí a Pink Floyd allá por 1.975.

Por aquella época tenía un tío por parte de padre de aquellos a los que les gustaba la música "moderna", mis padres eran más de chica-yeyé.

Cada vez que íbamos de visita a su casa y después de los saludos pertinentes siempre intentaba colarme en la habitación donde guardaba sus discos y recuerdo que me impresionó mucho la portada cuando la vi.



"La portada en cuestión"

Tenía permiso para poner los discos que me apeteciera siempre que tuviese cuidado y lo dejase todo como estaba. Recuerdo poner el disco y mirar la tapa con atención, mi imaginación hizo el resto.


Un primer contacto entre terrestres y extraterrestres, mundos a años luz y aventuras sin fin.


Hoy en día sigue siendo uno de mis discos preferidos.