Era el típico jefe que predicaba con el ejemplo. Hacía más horas que nadie y siempre estaba al pie del cañón.
En consecuencia su intención era que todo el mundo actuase como él.
Pero claro, a él todo eso le entraba en el sueldo, a los demás no.
Cada uno llevaba la situación a su manera. Yo hacía las horas que creía necesarias pero sin excesos. Ya había quién hacía más horas que un reloj, el típico que piensa que acabará heredando la empresa, o algún puesto relevante.
Eran horas renumeradas, pero no se trataba del dinero. Todos sabemos como empiezan y como acaban estas situaciones.
De un día para otro nos reúne a todos y nos dice que ha presentado la dimisión por asuntos personales.
Yo que conozco a su mujer hablo con ella y le pregunto la razón a lo que contesta;
" Esta situación nos hubiera costado el matrimonio "
No es de extrañar.
La mujer no trabaja y tienen un niño de siete años. No disfrutaban de su marido/padre ni los fines de semana, ya que se los pasaba preparando reuniones y charlas.
Recuerdo que una de las veces en que él intentaba convencerme de la absoluta entrega y dedicación que había que brindar al trabajo yo le dije;
" El dinero no da la felicidad "
Veo que algo de razón tenía.
Ahora con la crisis se exige máxima eficacia y optimización de recursos.
Pero además se esta aprovechando la situación para explotar literalmente a los trabajadores.
Reflexión de todo a euro;
El dinero da la felicidad si se consigue sin esfuerzo ni daños colaterales.
He dicho.
martes, 4 de mayo de 2010
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7 comentarios:
Pues no suele ocurrir mucho pero esta vez estoy totalmente deacuerdo contigo.
Pues no suele ocurrir mucho pero esta vez estoy totalmente deacuerdo contigo.
Trabajar mucho es algo que no es extraño en estos tiempos, echarle más horas que el clavo del almanaque... eso hay que asumirlo. Pero otra bien distinta es no tener tiempo para nada, ni aunque fuera el mejor trabajo remunerado del mundo. Si no puedes disfrutar de nada y la vida se te escapa es una mierda de curro, ganes lo que ganes
Cierto. Añadiremos que el dinero ganado con donaciones de riñones se debe invertir bien, ya que solo se puede ganar una vez.
Además a este tío el curro le dará muchas cosas pero sin ninguna duda hay otras bastante mejores en las que invertir nuestro tiempo.
Hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar.
Es verdad que hay gente que cree que se van a quedar con los negocios, serán pringaos!
¡Pues que se ponga a trabajar la mujer, coño!
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