martes, 30 de junio de 2009

LA PALMÉ EN TOKIO

Estábamos en Japón visitando un edificio de oficinas altísimo y muy moderno en el centro de Tokio
cuando empezamos a notar un ligero temblor a nuestro alrededor.

El temblor fue a más, objetos caían de mesas y estantes, la gente empezó a gritar y nosotros nos agachamos sin saber exactamente que hacer.

Poco a poco el edificio se inclinó hacia un lado y empezamos a acercarnos al que teníamos enfrente que era aproximadamente de la misma altura.

Colisionamos, no creía que eso me pudiera estar pasando a mí, tenía que ser un sueño.

Entonces desperté empapado en sudor con la sensación de haberme salvado por los pelos.

Por curiosidad he consultado algunas páginas de esas que interpretan los sueños y parece ser que no me espera nada bueno.

Menos mal que yo no creo en esas chorradas.

3 comentarios:

Lara dijo...

Tú no creerás en esas chorradas pero... ¿y si ellas si creen en ti?

Inés dijo...

Pero cuñado, se está demostrado que tú tienes una suerte inmensa, ¿de qué chorradas hablas? Por cierto, U2: IM-PREZIONANTE.

Inés dijo...

Además tranquilo que "mala hierba nunca muere". Un beso.